Uso y cuidado del látex

El látex es un material muy sensual pero a la vez muy delicado, es importante conocer como mantenerlo y como usarlo para poder mantener tu ropa adecuadamente.

Uso

Existe ropa de látex que cuentan con botones y cierres para facilitar la puesta de la misma, sin embargo siempre vas a necesitar un poco de ayuda de otros materiales para poder entrar como un guante.

Antes de ponerte la ropa, esparce abundante talco o lubricante a base de silicona tanto en tu piel como en el interior de la prenda, haciendo que al momento de intentar entrar simplemente la prenda resbale en tu piel.

Tanto el talco como el lubricante tiene sus pros y contras, el talco por un lado es barato y retrasa la transpiración, sin embargo te dejará grumos después de usarlo y el polvo del mismo se queda en el aire teniendo que lubricar tu látex nuevamente después de haber entrado en la ropa; Por otro lado el lubricante es mas caro, sin embargo genera menor fricción por lo que hará que sea mas fácil el ponerte la prenda.

Al momento de ponértelo ten cuidado cuando jales la prenda sobre todo para acomodarla en el lugar perfecto, evita jalar con las uñas o que puedas perforar el látex con algún accesorio (piercings, anillos, aretes, etc).

Para abrillantar el látex usa un paño que no suelte pelusa, con una gamuza o algo similar usando polish especial para látex de preferencia o en su defecto con lubricante a base de silicona.

Cuidado

Para lavar el látex, usa agua tibia y un poco de jabón neutro, de preferencia en gel, por dentro y por fuera. A continuación aclárelas con abundante agua y una vez estén sin restos de jabón, cuelgue y déjela secar de forma natural.

*Opcional: Para lograr un acabado espectacular, después de lavar la ropa, se recomienda usar “Vivishine” (Uno de los mas famosos acondicionadores para látex) para darles el acabado final, normalmente un tapón diluido en agua (en una cubeta)  y sumerja la ropa un par de minutos. posteriormente cuelga la ropa para dejarla secar.

*Siempre dejar el látex tanto para secar como para guardar, fuera de la luz del sol o fuentes de calor y nunca en contacto de un metal (como ganchos).